domingo, 24 de junio de 2012

La bendición de envejecer


Lectura bíblica: Juan 21:4-18 (18)
21:4 Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús.
21:5 Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.
21:6 El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.
21:7 Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar.
21:8 Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos.
21:9 Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.
21:10 Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar.
21:11 Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió.
21:12 Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.
21:13 Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado.
21:14 Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.
21:15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos.
21:16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.
21:17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.
21:18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.
En el mes de Mayo, aprovechamos el día de la madre para hablar acerca de las mujeres en la Biblia; hablamos de la familia y de nuestras responsabilidades como hijos. El mes de Junio, fue motivo para hablar acerca de los varones y su responsabilidad como cabeza del hogar. Hoy, quiero cerrar esta serie de sermones adentrándonos en cómo la Palabra de Dios nos prepara para vivir una etapa en la vida a la que muchos tienen miedo llegar y otros ya la están viviendo: la vejez.

Muchos nos preocupamos para que nuestro aspecto físico no refleje íntegramente la cantidad de velas que hemos apagado en nuestro último cumpleaños. Algunos invierten tiempo y dinero en medios naturales y artificiales para ganarle la batalla a las arrugas y las venas que cada vez se pronuncian más en nuestra piel. No importa lo que hagamos, los años pasarán y las etapas que Dios ha señalado para nosotros vendrán.

En Juan 21:4-18 Jesús nos da un gran consejo en el cual invertir nuestra vida para envejecer con bendición. Para que cuando lleguen los años en que nuestras fuerzas hayan declinado, disfrutemos con felicidad aquello que hemos sembrado cuando aún podíamos valernos por nosotros mismos. Sigamos juntos esta reflexión y comprendamos la gran bendición que es envejecer siguiendo el consejo del Maestro, Jesús.

Ptr. José L. Verdi

sábado, 16 de junio de 2012

¿Qué es el hombre?

Lectura bíblica: Salmo 8:1-9 (4a)
8:1 ¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos; 8:2 De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer callar al enemigo y al vengativo. 8:3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, 8:4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? 8:5 Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. 8:6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 8:7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, 8:8 Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar. 8:9 ¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
Continuamos con el tema del padre. En esta ocasión abordaré un tema que linda con lo filosófico, con serias pretensiones de ser teológico.
Desde jovencito aprendí de memoria este Salmo 8 porque lo recité en una noche de luna en un campamento universitario cristiano, al que se dieron cita unos jóvenes universitarios peruanos y entre ellos estaban Pedro Arana y Samuel Escobar. No hace mucho tiempo atrás me reuní con ellos y fue motivo de conversación este salmo que me trajo gratos recuerdos. Le pusieron música y me fue más fácil.
Los devocionales de cada mañana en ese retiro espiritual hablaban de qué y quienes somos, me marcaron el corazón.
Tanto el versículo 1 como el 9 hablan de lo mismo, es como si fueran las tapas del sanduche, si Ud está de acuerdo con ellos entonces el contenido también es fácil de entender.
El verso 2 muestra una ironía en el poema. Los niños ponen en ridículo nuestras vanidades y capacidades o autosuficiencias.
El verso 3 equivale a un antropomorfismo, los cielos obra de tus dedos, como para minimizar la creación frente a su creador.
El verso 4 entonces nos introduce en el tema ¿qué es el hombre?
Gastaré algunos minutos relatando lo que las lenguas expresan en sus nomenclaturas para decir el hombre.
Luego analizaremos lo conflictivo que resulta para muchos lograr una identidad y responderse a la pregunta de ¿quién soy?
También miraremos la proyección futurista de la expresión , el hijo del hombre para que lo visites, para llegar a conclusiones espirituales de inmenso valor.
Finalizaremos observando cuidadosamente las tareas que le dio a ese hombre y que se relatan en los versículos 5-8
Hombres feliz día del padre. Dios te creo a su imagen y semejanza.

sábado, 2 de junio de 2012

Hombres escogidos por Dios


Lectura bíblica: Exodo 17: 8- 16 (11)
17:8 Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.
17:9 Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.
17:10 E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.
17:11 Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec.
17:12 Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.
17:13 Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
17:14 Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.
17:15 Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová- nisi;
17:16 y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová, Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación.

El mes de junio se ha constituido en el mes de la celebración `de los padres.

Aprovechando estos momentos quiero presentarles unas reflexiones en torno a lo que Dios habla sobre los hombres que el escoge y las cualidades que les rodean.

Para esto recrearemos la historia de Moisés, recordando como es que fue llamado a ser el líder de una nación y en particular en este momento miraremos su participación como jefe y cabeza de este pueblo.

Hay una batalla contra Amalec y habla con su lugarteniente Josué para escoger varones para esta pelea.

Siempre se necesita contar con gente de confianza para enfrentar al enemigo. Mi pregunta esta mañana es si sabes cuál es tu enemigo. Quisiera colocar en el horizonte al alcohol, la infidelidad, las drogas, el malhumor, la inestabilidad emocional, etc.

Busca un amigo muy cercano y cuéntale que tienes una lucha que librar y a su vez oren pidiendo a Dios aliados para esta pelea.

Moisés luego enseña una táctica que sirve a los padres. Hay que mirara desde arriba los problemas, no enredarse en ellos, tomarse de la mano de Dios, orar constantemente, esto equivale a tomar la vara de Dios en mi mano.

Josué peleaba, Moisés era sostenido y acompañado por Aarón y Hur. No lo dejaban solo. Moisés miraba la batalla que Josué libraba, levantaba la mano con la vara y Josué vencía, si bajaba la mano perdía. Seguramente esto fue notoria porque lo probó.

Entonces Aarón y Hur, se turnaban para ayudarla a mantener la vara en alto.

Queridos hermanos, orar es ayudar y sostener a papá en sus luchas, al pastor en sus tareas, al débil en la batalla. Dejar de hacerlo es mirar la derrota.

Espero que decidas apuntalar el brazo de papá para que tu hogar triunfe en medio de una batalla mundana.

Dr. Roberto Proaño

martes, 29 de mayo de 2012

Un varón humilde


Lectura bíblica: Daniel 4: 18-34 (3:28 a)

4:18 Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú, pues, Beltsasar, dirás la interpretación de él, porque todos los sabios de mi reino no han podido mostrarme su interpretación; mas tú puedes, porque mora en ti el espíritu de los dioses santos.
4:19 Entonces Daniel, cuyo nombre era Beltsasar, quedó atónito casi una hora, y sus pensamientos lo turbaban. El rey habló y dijo: Beltsasar, no te turben ni el sueño ni su interpretación. Beltsasar respondió y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para los que mal te quieren.
4:20 El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y cuya copa llegaba hasta el cielo, y que se veía desde todos los confines de la tierra,
4:21 cuyo follaje era hermoso, y su fruto abundante, y en que había alimento para todos, debajo del cual moraban las bestias del campo, y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo,
4:22 tú mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra.
4:23 Y en cuanto a lo que vio el rey, un vigilante y santo que descendía del cielo y decía: Cortad el árbol y destruidlo; mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce en la hierba del campo; y sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias del campo sea su parte, hasta que pasen sobre él siete tiempos;
4:24 esta es la interpretación, oh rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre mi señor el rey:
4:25 Que te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como a los bueyes, y con el rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo tiene dominio en el reino de los hombres, y que lo da a quien él quiere.
4:26 Y en cuanto a la orden de dejar en la tierra la cepa de las raíces del mismo árbol, significa que tu reino te quedará firme, luego que reconozcas que el cielo gobierna.
4:27 Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los oprimidos, pues tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad.
4:28 Todo esto vino sobre el rey Nabucodonosor.
4:29 Al cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia,
4:30 habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?
4:31 Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti;
4:32 y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere.
4:33 En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves.
4:34 Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.

Durante este tiempo de consideraciones de los temas bíblicos en que se han destacado elementos familiares nos corresponde encontrar en la vida de un joven bien educado, el reflejo de lo que Dios hace cuando cultivamos con humildad nuestro espíritu y nuestra mente.

En ciertos momentos de la vida creemos que la ciencia y la fe son incompatibles. Hoy pretendo mostrar con la vida de Daniel que  esto no es correcto.

Hemos mal interpretado los conceptos del apóstol Pablo. 2 Corintios 3: 4-6 simplemente para justificar el no estudio, el no conocimiento. Lo que la palabra de Dios enseña es que primero es lo espiritual que gobierna lo material, si hacemos lo contario, he ahí donde aparecen los problemas.

Todo aquel que anhela liderazgo, sea como pastor, diácono, maestro, debe saber que…” NOS HIZO MINISTROS COMPETENTES DE UN NUEVO PACTO, NO DE LA LETRA, SINO DEL ESPIRITU; PORQUE LA LETRA MATA, MAS EL ESPIRITU VIVIFICA”.

Retomo entonces el tema de Daniel para señalar que toda su preparación le sirvió para enfrentar espiritualmente a un rey, contarle lo que vio en su sueño y desafiarlo a rendirse delante de Dios.

Finalmente la historia cuenta que vuelta la cordura al rey, este reconoció la soberanía de Dios y se rindió ante EL.

Debemos ser humildes entre mas sabemos y mirar las cosas espiritualmente.

Dios nos bendiga
Dr. Roberto Proaño

sábado, 19 de mayo de 2012

Forjando el futuro


Lectura bíblica: Nehemías 1:1-4 (Hebreos 12:12-13ª)
Nehemías
Capítulo 01
1:1 Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año veinte, estando yo en Susa, capital del reino,
1:2 que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén.
1:3 Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.
1:4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.

Hebreos
Capítulo 12
12:12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;
12:13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.



Carl Marx hizo famosa una frase que para muchos enemigos del cristianismo ha venido a ser una insignia en su opinión respecto a Dios: “La religión es el opio de los pueblos”. En parte no los culpo, y es que muchos cristianos realmente han hecho gala de vivir el evangelio como si fuera un alucinógeno que transporta al individuo a una dimensión donde el mundo y sus problemas no están presentes. Muchos cristianos viven sin metas, no se atreven a comprometerse en la realización de un futuro mejor, porque creen que todo está escrito en “la voluntad de Dios” y creen que lo que tenga que pasar, pasará. Sin embargo, la Biblia no enseña eso. Si bien es cierto, la voluntad de Dios ha sido manifestada a nosotros desde el principio, es esa misma voluntad la que nos debe llevar a luchar, sin miedos, por las metas que Dios ha puesto en nuestros corazones.

Hoy, aprenderemos lo que la Biblia dice respecto a cómo debemos forjar un futuro, obedeciendo la voz de Dios y sin salirnos de su perfecta soberanía.

Nehemías, un copero del rey persa Artajerjes, recibió un mala noticia; su pueblo estaba pasando gran mal y afrenta, ante esto, tuvo tres reacciones: lloró, oró y planificó. Estos tres elementos nos ensañarán cómo forjar un futuro dentro de lo que Dios quiere que hagamos. ¿Qué hubiese pasado si Nehemías sólo hubiese hecho una de esas cosas? si sólo hubiese llorado, o si sólo hubiese orado, o si sólo hubiese planificado. Nehemías tomó la mejor decisión, sintió profundamente el dolor de su pueblo, se lo entregó todo en las manos de Dios, pero a la vez se ofreció como herramienta en las manos de Dios para cambiar la historia de su nación. Que Dios nos hable y nos ayude a ser gente de acción, que vamos forjando un futuro tomados de su mano.  

Ptr. José L. Verdi

sábado, 12 de mayo de 2012

La familia y la cruz

Lectura bíblica: Juan 19:26-27

19:26 Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
19:27 Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

Hoy es un día especial, celebramos el amor, el cuidado, el sacrificio, la entrega, la responsabilidad; celebramos a la madre. No puede haber mejor motivo entonces para revisar lo que la Palabra de Dios nos dice respecto a las interrelaciones familiares entre padres e hijos, ya que, de ello depende que muchas familias tengan hoy un motivo de celebración o tal vez un motivo de frustración.

En el recorrido pastoral he recibido a algunos padres y madres que vienen a pedirme que converse con sus hijos sobre algunos problemas que ellos no pueden confrontar, y a hijos que me han pedido hacer lo mismo con sus padres, porque creen que de otra forma no los comprenderán. No existe ningún problema en buscar ayuda pastoral, siempre y cuando tanto hijos como padres hayan agotado los recursos para ponerse de acuerdo en alguna cosa. Sin embargo, sí es un problema serio necesitar ayuda debido a que hay una brecha enorme entre padres e hijos, que ha fragmentado completamente los vínculos familiares.

Tener a Jesús como el centro de nuestra familia es importante para mantener una atmósfera familiar sana; pero muchas veces, lo que está en el centro de nuestro hogar no es Jesús, sino, solamente la cruz. Fijamos nuestra mirada en la cruz, pero no estamos viendo al crucificado. Eso mismo le pasó a María y a Juan. Estaban tan concentrados en la desgracia que la cruz representaba que se olvidaron lo más importante. María concentrada en el hijo que perdía, ignoraba al hijo que estaba a su lado; y Juan, hipnotizado por el poder desgarrador de la cruz, ignoraba a la madre que quedaba al lado desamparada. Tal es así, que Jesús tiene que hacer un alto, y desde la cruz exclamar: “Mujer, he ahí tu hijo. Y viendo al discípulo, decir: He ahí tu madre”.

¿Cuál es la cruz que te impide disfrutar de la madre que tienes a tu lado? ¿Cuál es la cruz que te impide ver al hijo que tienes al lado tuyo? Dejemos que la Palabra de Dios nos hable y nos ayude a construir un hogar donde sólo él sea el centro de todo.

Bendiciones y feliz día de las Madres.

Ptr. José L. Verdi

sábado, 5 de mayo de 2012

Mujeres Ejemplares


Lectura bíblica: Mateo 1:1-16 (16)

1:1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.
1:2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos.
1:3 Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram.
1:4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón.
1:5 Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí.
1:6 Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías.
1:7 Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa.
1:8 Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías.
1:9 Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías.
1:10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías.
1:11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia.
1:12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel.
1:13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor.
1:14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud.
1:15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob;
1:16 y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.

Por muchos años, nuestras lecturas de la Biblia han sido completamente occidentalizadas; quiero decir, leemos la Biblia con ojos llenos de cultura occidental. Lamentablemente una de las características de nuestra cultura ha sido y es: la violencia de género. La discriminación al género femenino ha marcado tanto nuestras interpretaciones bíblicas que, a duras penas, podemos notar el valioso rol que las mujeres han desarrollado a lo largo de todo el relato bíblico. Sin embargo, en la Biblia encontramos el caso de muchas mujeres sobresalientes, y hoy, a escasos siete días de celebrarse el día de la madre, queremos ahondar en la historia de cinco de estas muchas mujeres que por su espíritu de valentía y su amor a Dios, sortearon los obstáculo que las estigmatizaban, para llegar a ser MUJERES EJEMPLARES.

Tamar, Rahab, Rut, Betsabé y María, son los nombres de cinco mujeres cuyas historias, aunque se desarrollaron en contextos históricos muy distintos, se unieron magistralmente en la genealogía de Jesús descrita por Mateo. Si repasamos brevemente sus historias quizá no nos parezca la historia de mujeres dignas de ser imitadas. TAMAR, una joven viuda y sin hijos, tuvo que vestirse de prostituta para conseguir un hijo que la legitimara socialmente. RAHAB, una prostituta relegada, que vivía en el muro de Jericó, decidió hacer suya la fe en el único Dios verdadero y fue salvada de la invasión judía a Jericó, ella y su familia. BETSABÉ, a pesar de las circunstancias de calamidad en su familia, decidió no dejar sola a su suegra y abrazó la fe en Jehová; luego, cuando las circunstancias eran oportunas, se armó de valor y reclamó el derecho de la ley del levirato para que la redimieran de su soledad. BETSABÉ, aunque ha sido su relación con el Rey David lo que más ha dado que hablar, no es eso lo que la hace parte de esta honorable lista, más bien, es su papel como madre del rey Salomón la que hace de ella una mujer digna de admiración y respeto. Finalmente María, una adolescente que estando comprometida con José, de pronto aparece embarazada y debe convencer a todos que el hijo que lleva es de un tal “Espíritu Santo”, su lucha por ser la portadora del Salvador del mundo y su carácter para sobrellevar tan grande responsabilidad, la hace formar parte de esta lista interesante.

Todas estas historias se unen en un solo pasaje, Mateo 1. Son mujeres que forman parte de la genealogía de Jesús. Todas, excepto María, eran gentiles y eso las hacía impuras; pusieron de cabeza la sociedad patriarcal en que vivieron, haciendo cumplir las leyes que los varones no cumplían, y todas fueron capaces de convertir su actividad pasiva en un rol protagónico. Dios las bendijo por su valor, por su corazón valiente, por su espíritu de servicio. Ninguna de ellas se imaginaba que la gran recompensa de su esfuerzo sería ser parte de las raíces genealógicas que justificarían la llegada del Mesías a la tierra, Jesús.

Les invito a gozarnos en el descubrimiento de estas cinco historias. Que Dios nos guíe y su Palabra alumbre nuestras vidas siempre. Bendiciones. 

Ptr. José L. Verdi


Skype

Si quiere utilizar Skype y no tiene el programa, descárgalo gratis aquí

Para comunicarse con el Skype de la Iglesia Siloé, haga click sobre éste botón

Skype Me!™