domingo, 31 de agosto de 2014

Jesús rompe las ataduras



Lectura bíblica: Mateo 12: 22-31(30)
12:22 Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.
12:23 Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David?
12:24 Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.
12:25 Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá.
12:26 Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?
12:27 Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.
12:28 Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.
12:29 Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.
12:30 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
12:31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.

En el presente mes hemos hablado sobre los motivos de presentación que Jesús exhibió como razones para su ministerio en esta tierra. Fue un mensaje de salvación. Luego recorrimos las páginas de la biblia para descubrir cómo armó su equipo de trabajo. Y fueron 12 los seleccionados, con perfiles inimaginables.

Al revisar el libro de Mateo el publicano, encuentro estos versos curiosamente importantes al referirse a Jesús y su ministerio.

Había sanado a un endemoniado y la gente que creía en lo sobrenatural, primero asignaron este hecho milagroso a Satanás. Es que este oscuro personaje hace también milagros y cuando no se conoce a Jesús quien es el autor de los mayores milagros de la vida, podemos confundir al autor.

De qué manera Jesús responde a esta confusión? Leamos el verso 25-26 para analizar su respuesta.

Hoy quiero resaltar el verso 29, porque encuentro en este verso el verdadero valor de la intervención de Jesús en nuestras vidas.

Permítanme analizar juntos la vida de un hombre que sufrió literalmente de ataduras y quizás al hacerlo descubramos lo que Dios quiere hacer esta mañana con cada uno.

Hablo de Sansón. Para despojarle siendo fuerte, fue atado entonces y solo entonces se le puede despojar de lo que tiene. De esta manera se debe entender el verso de Santiago 4:7

En el libro de Jueces 15:11-13 se narra la manera como ataron a Sansón, usando CUERDAS NUEVAS. Quiénes fueron? Sus hermanos, increíble, pero allí surgen los conflictos. Los ejemplos los podemos tener de Mt. 19:14; 1Sam. 17:28; Hch. 17:19

Luego en Jueces 16:6-7 se mencionan SIETE CUERDAS FRESCAS, las mismas encierran varios significados

Luego en Jueces 16: 10-11 se hablan de las SOGAS NUEVAS cuyo significado es follaje.

Finalmente se habla de SIETE TRENZAS cuyo sentido es el uso del propio cabello en su cabeza, simbólicamente significando que en su propio enredo estaba el secreto de su fuerza.

Cuál será la atadura que tenemos que romper con la ayuda de Jesús.

Hoy solo tenemos dos opciones: dejamos que Jesús rompa las ataduras o seguiremos atados por el maligno.

martes, 5 de agosto de 2014

La libertad



Lectura bíblica: Lucas 4: 14-30 (21)


14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.

Jesús en Nazaret

16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.
17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
18 El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor. m
20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.
22 Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?
23 Él les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra.
24 Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra.
25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra;
26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.
27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.
28 Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira;
29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle.
30 Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue.



Durante estos domingos de agosto abordaremos temas diferentes desde la biblia.
El tema de hoy tiene relación con la libertad. Precisamente Quito encendió la llama de la libertad y por eso se celebra con euforia este acontecimiento.
Yo me he permitido revisar el episodio en que Jesús se atreve ante grandes religiosos a leer un pasaje de las sagradas escrituras que les provocó urticaria y hasta enojo.
Asombra que escogieran el rollo con el tema de Isaías y el anuncio de libertad (Isaías 61) para mencionar que EL era el cumplimiento a este ofrecimiento.
Primero se declara el ungido de Dios, el que da el anuncio del evangelio a los pobres, cura a los quebrantados del corazón, a los cautivos les promete libertad, hace ver a los ciegos, libera a los oprimidos, en definitiva a anunciar el Año agradable del Señor.
Miremos y analicemos estos anuncios y las reacciones diversas de quienes lo escucharon.
Al parecer no hubo alegría desbordante en este auditorio y Jesús se anticipa en dar explicaciones que posiblemente comprometían a mas de uno.
Miren el verso 28, TODOS SE LLENARON DE IRA, porque aparentemente el dar estos beneficios sin renta afectaban las arcas de la sinagoga y tumbaba a las autoridades.
Intentaron despeñarle desde la montaña alta, mas no había llegado su hora y pasó por en medio de ellos y se fue.
Me pregunto si el día de hoy no sucede lo mismo. Esperamos estos beneficios y creemos que hay que pagar por ellos. Quizás en los términos de la salud física esta sea costosa, en términos de salud mental igualmente largas sesiones y costosas con los especialistas.
Pero esta mañana de libertad el Señor está ofreciendo curar corazones quebrantados, salud a los enfermos, no importando cual enfermedad sea. Hay muchos casos pero tu caso es especial.
Jesús es el libertador!

lunes, 21 de abril de 2014

Aún remueve piedras

Lectura bíblica: Juan 20:1-10
20:1 El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.
20:2 Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.
20:3 Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.
20:4 Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro.
20:5 Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.
20:6 Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí,
20:7 y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.
20:8 Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.
20:9 Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.
20:10 Y volvieron los discípulos a los suyos.
No cabe la menor duda que este es el momento mas impactante en la narración de la resurrección. Da inicio a un acontecimiento sin igual.
El gran susto fue encontrar la piedra movida. Luego de toda la ceremonia realizada, José de Arimatea, quien había cedido el sitio para el sepulcro, con toda seguridad tenía la evidencia de haber colocado la piedra para cerrar el sepulcro.
El perfume y las flores debían estar presentes. Ir al sector para velar y orar en memoria del desaparecido posiblemente era la rutina.
María Magdalena madrugó al sepulcro posiblemente a llorar y recordar a su maestro, se encuentra con este hecho sorprendente y asustada busca a uno de los discípulos justamente a Simón Pedro, le cuenta del hallazgo y corren juntos para volver a mirar este sepulcro con la piedra movida. Se les juntó otro discípulo que corrió mas que ellos y entró al sepulcro encontrando que estaban los lienzos sobre el sitio donde se suponía que estaría el cuerpo muerto de Jesús.
La primera reacción es que se habían robado el cuerpo. Revela lo que es el pensamiento muy humano, de ninguna manera se pensó que había resucitado, sino que se habían robado el cuerpo.
Aun reunidos los testigos y analizado el hecho, les costó tiempo darse cuenta que Jesús había resucitado.
De no ser por el anuncio angelical y el consuelo enviado desde el cielo, las mujeres y los hombres continuarían lamentándose.
Era Jesús mismo quien les hablaba y no se percataban de su presencia.
De pronto al escuchar su voz, María lo distingue y su alegría es inigualable, sale corriendo a contar a los discípulos que lo había visto. Se había encontrado con Jesús resucitado.
Aun el día de hoy hay gente que le cuesta creer que EL vive. Quienes lo hemos encontrado cumplimos con contarles que lo hemos visto y hemos creído en EL.
Todavía remueve piedras de incredulidad. ¡EL VIVE!

Pastor: Dr. Roberto Proaño

sábado, 12 de abril de 2014

Un rey sencillo

Lectura bíblica: Lucas  19: 28-40 (40)
19:28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén.
 19:29 Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos,
 19:30 diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo.
 19:31  Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita.
 19:32 Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo.
 19:33 Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?
 19:34 Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita.
 19:35 Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima.
 19:36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino.
 19:37 Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto,
 19:38 diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!
 19:39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos.
 19:40 El, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.
Estamos frente a la narración de la conocida entrada triunfal de Jesús. Entrada que por cierto convoca hasta el día de hoy a mucha gente a Jerusalén.
Es bueno recordar los antecedentes de este hecho histórico que están precedidos por milagros y manifestaciones doctrinales portentosas. Para citar los mas relevantes, están el encuentro con los niños, la curación del ciego en Jericó, la entrevista con Zaqueo, etc.
En medio de esta concitada atención , se produce una orden singular. Ir a una casa y buscar un pollino, esto es un pequeño asno no montado por nadie, prepararlo para un paseo de demostración como entrada  triunfal en la ciudad de Jerusalén, cosa que provoca que la gran cantidad de gente se pronuncie con gritos de gratitud al maestro por lo que habían visto y oído.
Toda la ceremonia incluía reverencias y loas. Le agitaban palmas y tendían mantos a su paso. Decían “Bendito el rey que viene en el nombre del Señor, paz en el cielo y gloria en las alturas…”
Pero por otra parte estaban las autoridades romanas y judías que muy molestos por la popularidad que había logrado el maestro buscaban como criticar y veían por que lado argumentar legalmente su aparición a la vez que querían desacreditarlo.
Inicialmente uno de los fariseos le solicita que reprenda a sus discípulos por hacer bulla y algarabía anunciándolo como el rey.
Ante este pedido Jesús responde a estos fariseos: “os digo que si estos callan, las piedras clamarían”.
La sencillez de este rey para anunciar su reino y la sabiduría para enfrentar las críticas nos dejan múltiples enseñanzas. Hoy por hoy no se concibe como alguien con tanto poder no demuestre el mismo y sea tan sereno para no agrandarse ante tanta aclamación multitudinaria. Sin perder la visión de su ministerio, encarga a sus discípulos tareas que solo ellos pueden realizar.
Y si callamos, las piedras hablarán por nosotros. 
Pastor: Dr. Roberto Proaño

Corriendo con Dios

Lectura bíblica. Jonás cap. 3 (10)
3:1 Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo:
3:2 Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré.
3:3 Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino.
3:4 Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.
3:5 Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.
3:6 Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza.
3:7 E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua;
3:8 sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos.
3:9 ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?
3:10 Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
Continuamos con nuestro recorrido acompañando a Jonás en su historia de aprendizaje para ser obediente.
Ya el pez lo devolvió a tierra y al parecer con toda integridad física y mental. No dice el relato si tuvo que esperar un poco o mucho tiempo para recuperarse, lo cierto es que nuevamente Dios le dio la orden de ir a Nínive, es decir la misión no había cambiado de destino.
Bien puede ser que  Jonás quedó estropeado del “viaje” submarino y estaba en proceso de recuperación, como también es posible que luego de recuperarse estaba listo para escuchar la voz de Dios y su mandato. Como le había ofrecido ser obediente y dar todo de si, dice el verso 4 que salió rumbo a la ciudad y entró en ella.
El mensaje fue lacónico y corto, mire el verso cuando dice “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida”.
Lo lógico era que hubiera una respuesta de protesta porque este israelita venía a profetizar destrucción a los asirios.
Dios rompe toda lógica política, militar, geopolítica, económica. Sin mas ni mas, este pueblo se rinde ante Dios. Se arrepiente, cree en el Dios de Jonás y proclamaron ayuno.
Cuando el rey se enteró, no se disgustó, el también hizo lo propio y sorprende a Jonás y a todos, cuando también se viste de cilicio y se convierte en un predicador mas, llamando al arrepentimiento al pueblo.
Dios mira como se produce este proceso, dejando los malos caminos.
Ahora permítame explicar la expresión de que Dios “se arrepintió” del mal que había dicho que les haría.
Dios esencialmente es amor. Su justicia no es la justicia del hombre. Igualmente su amor es inmenso. El quiere que nadie se pierda.
Contrasta con nuestros juicios, a veces nos gustaría castigar por su proceder a muchos que en cambio, Dios perdona. Gracias a EL porque es así. Por eso soy salvo.
Pastor: Dr. Roberto Proaño

miércoles, 26 de marzo de 2014

Corriendo hacia Dios

Lectura bíblica: Jonás cap. 2 (2:8)
2:1 Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez,
2:2 y dijo:
Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; 
Desde el seno del Seol clamé, 
Y mi voz oíste. 
2:3 Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, 
Y me rodeó la corriente; 
Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí. 
2:4 Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; 
Mas aún veré tu santo templo. 
2:5 Las aguas me rodearon hasta el alma, 
Rodeóme el abismo; 
El alga se enredó a mi cabeza. 
2:6 Descendí a los cimientos de los montes; 
La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; 
Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío. 
2:7 Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, 
Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo. 
2:8 Los que siguen vanidades ilusorias, 
Su misericordia abandonan. 

2:9 Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; 
Pagaré lo que prometí. 
La salvación es de Jehová. 
2:10 Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra.
Luego de haber huido de la presencia de Dios, Jonás entra en una turbulencia en su vida.
  Resignado a recibir su culpa cae a las aguas del mar, vale decir que se lanzó al abandono. Posiblemente fue una caída angustiosa, quien sabe cerró sus ojos y aguantó el impacto, quizás luchó contra las fuerzas de las aguas hasta que se rindió.
Justo cuando lo daba por perdido todo, sucede este gran milagro, el inesperado momento en que Dios se aparece, EL había provisto un pez, lo llamamos ballena pero no sabemos si sería este mamífero u otro parecido que se lo tragó y dice el texto bíblico que permaneció en su vientre, tres días y tres noches.
Esta habitación inusual preservó la vida de Jonás en condiciones extremas. Podemos imaginar las condiciones de oscuridad, de inmersión y presurización, de humedad permanente y de mal olor, quizás nauseabundo lugar, sin cama, frío, sin ventilación.
Lo único que podía hacer mientras estaba consciente era orar al Señor.
Este es el inicio de la búsqueda de Dios. Cuando las condiciones en la vida son precarias siempre encontraremos las palabras para hablar con el Creador.
Vale la pena pasar por las palabras de esta oración de Jonás y probablemente sean las misma de algunos de nosotros cuando estamos desesperados.
La gente que ha estado cerca de morir cuenta como en minutos su vida pasa por la mente. Cuadros rápidos con la foto de sus más queridos se muestran vívidamente.
Reconocer el pecado que nos aleja de Dios es lo primordial.
Buscar su misericordia significa humillarse en su presencia.
Cantar y alabar a Dios en los momentos más difíciles, ayuda, abre el corazón y el entendimiento.
Ofrecer tu vida a cambio puede significar la salvación.
Esto le pasó a Jonás y el pez lo devolvió a tierra.

Pastor:Dr. Roberto Proaño   

Un profeta malgenio

Lectura bíblica: Jonás capítulo 1 (1:17)
1:1 Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo:
1:2 Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.
1:3 Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.
1:4 Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.
1:5 Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir.
1:6 Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.
1:7 Y dijeron cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás.
1:8 Entonces le dijeron ellos: Decláranos ahora por qué nos ha venido este mal. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres?
1:9 Y él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.
1:10 Y aquellos hombres temieron sobremanera, y le dijeron: ¿Por qué has hecho esto? Porque ellos sabían que huía de la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado.
1:11 Y le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Porque el mar se iba embraveciendo más y más.
1:12 El les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.
1:13 Y aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos.
1:14 Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová, has hecho como has querido.
1:15 Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor.
1:16 Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos.
1:17 Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.
Llegamos a un libro por demás conocido pero que siempre arroja enseñanzas frescas. Esta es la estructura de este libro para nuestra consideración, primero está el tema Huyendo de Dios, luego Corriendo hacia Dios, seguiremos en el análisis de Corriendo con Dios y terminaremos de mirar como se Corre contra Dios.
Esta es la propuesta de Charles Swindoll en su libro “La obra maestra de Dios” volumen tres, que lo estamos usando de guía en nuestros estudios bíblicos de los “manantiales” respectivos.
Iniciaremos entonces conociendo un poco mas de esta historia. Se nombra a Nínive, que fue una importante ciudad asiria que hoy se corresponde con Irak. Alrededor del 1800 a. C. esta ciudad era el templo de la diosa Ishtar, fue edificada  por el rey Nimrod, bisnieto de Noé (Gen. 10: 7-11)
700 a. C. el rey Senaquerib la transformó en una ciudad magnífica pero pagana.
Aquí entra en escena Jonás, cuyo nombre significa “paloma” hijo de Amitai que significa “verdadero”. Con la expresión “vino palabra de Jehová…” se da a entender que Dios habla directamente con el personaje.
En este caso le dice a Jonás que se vaya a Nínive, a esta gran ciudad pagana para denunciar su pecado.
En este momento se abre el capítulo de la huida de Jonás de la presencia de Dios y la desobediencia camuflada a la orden de Dios.
Toma con rumbo opuesto. Siempre encontraremos boletos para salir huyendo, ud y yo ya sabemos quien es el boletero de la desobediencia.
Lo interesante está en el análisis de que sucede cuando estamos viviendo en desobediencia. Siga cuidadosamente esta secuencia y encontrará la clave de muchas desazones en su vida.
Que Dios nos bendiga en este estudio.

Pastor: Dr. Roberto Proaño
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