viernes, 1 de mayo de 2015

Qué me impide?

Texto bíblico: Hechos 8: 26-40 (36)
26Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. 27Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, 28volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. 29Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. 30Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? 31Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. 32El pasaje de la Escritura que leía era éste:
Como oveja a la muerte fue llevado;
Y como cordero mudo delante del que lo trasquila,
Así no abrió su boca.
33En su humillación no se le hizo justicia;
Mas su generación, ¿quién la contará?
Porque fue quitada de la tierra su vida.
34Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? 35Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. 36Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. 39Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. 40Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.

Inclusive no impide que hoy siendo domingo de ramos, nos saltemos esta celebración para dar paso a algo mas importante que la historia. Varios hermanos en la común fe de Jesucristo, han decidido bautizarse.
Bien vale mezclar este HOSSANA este domingo con la celebración que en el cielo se está dando cuando con valentía proclamamos que Jesús es nuestro Señor y nuestro Rey.
Son dos los momentos bíblicos que analizamos el día de hoy. Uno, el de Jesús entrando en un burrito a Jerusalén y otro el de Felipe discipulado a un etíope.
En el primer caso una multitud reconoce a Jesús como el Señor y le aclama y le da vivas al paso del camino y en el segundo caso un individuo lo reconoce como su Señor y Salvador.
El contraste es notorio cuando seguimos los hechos.
Esa multitud que aclamó al Rey, días mas tarde le condenó a muerte de cruz.
Mientras que ese etíope de manera individual se bautizó y luego partió con gozo a contar que era salvo.
A mi manera de observar estos acontecimientos, en donde una muchedumbre se exalta por contagio (fenómeno de masas) lo cual siempre es peligroso y no refleja conciencia ni seriedad pero si mucho emocionalismo irracional, versus la concienzuda decisión de aceptar a Jesús como su Señor y Salvador, nos deja la enseñanza central de persistir en la evangelización personal y la dedicada tarea unipersonal de acompañar a quienes buscan respuestas del cielo.
Hoy decimos HOSSANA en SILOE, pero nos unimos a esas vidas que individualmente dan testimonio de haber aceptado a Jesús en sus corazones.

Pastor Roberto Proaño

De perseguidor a predicador



Lectura bíblica: Hechos 9:1-25 (20)

 1Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. 3Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; 4y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. 7Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. 8Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
10Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 11Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 13Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 14y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; 16porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. 17Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. 19Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.
Saulo predica en Damasco
20En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios. 21Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? 22Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo.
Saulo escapa de los judíos
23Pasados muchos días, los judíos resolvieron en consejo matarle; 24pero sus asechanzas llegaron a conocimiento de Saulo. Y ellos guardaban las puertas de día y de noche para matarle. 25Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro, descolgándole en una canasta.

La lectura de hoy nos lleva al hecho sobresaliente de la conversión de Saulo de Tarso en el apóstol Pablo.
Algo extraordinario debió suceder en la vida de este hombre adulto, maduro y seguro de si mismo para que cambiara de rumbo en su vida.
Este Saulo era perseguidor de los cristianos y no toleraba la predica de Jesús, estuvo mirando y consintiendo en la muerte de Esteban. Su carrera de enrolamiento con el poder lo había llevado a tener voz y voto en el concilio (Hechos 26:9-11). El sumo sacerdote le tenía especial confianza y le daba carta de poder para tomar prisioneros a los cristianos.
Saulo había permanecido a los pies de Gamaliel y era muy enterado de las escrituras y sin lugar a dudas conocía la historia del pueblo de Dios.
Personalmente creo que Dios nos encuentra con la intensidad con que le rehuimos. Este es el caso de Saulo. Mientras respiraba amenazas contra el pueblo de Dios, este le sale al encuentro de una manera magnífica y sorprendente.
Producto de este encontrón con esa luz potente que lo dejó ciego, el sostuvo un examen de conciencia personal. Tuvo que depender de otros. Vivió la angustia de no saber si su visión se recuperaría o se quedaría ciego para siempre.
Mientras tanto Dios trabajaba el proceso y pedía a Ananías que vaya para curar a Saulo, porque nadie quería sanarlo debido a su reputación mala (13).
Cuando Dios escoge a alguien lo va a usar contra todo viento de oposición. Saulo sería la herramienta poderosa de evangelización entre los gentiles y los reyes.
He aquí el nuevo modelo de la iglesia. Cada uno debe constituirse en la mejor herramienta para evangelizar a sus pares.
En el verso 17 por primera vez lo llaman Hermano Saulo. Tu te acuerdas la primera vez que te llamaron así por tu nombre?
Mas aun me sorprende que tan pronto se curó se bautizó.
De allí en adelante su vida cambió radicalmente, ya  lo vamos a encontrar predicando a Jesús y sentando doctrina sana en todas las congregaciones.
Que Dios nos bendiga al considerar este ejemplo en nuestras vidas.

Pastor Robero Proaño

El precio de una nueva iglesia



Lectura bíblica: Hechos 7: 51-60 (55)

 51¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros. 52¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; 53vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.
54Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él. 55Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.


En esta semana celebramos 18 años de la aprobación de los estatutos de la Fundación de Apoyo Cristiano (FAC) que es la entidad legal que nos cobija.
Que buena coincidencia, cuando estamos estudiando la conformación de una iglesia en el primer siglo, nosotros estamos de aniversario.
La primera reacción es la de mirar el camino recorrido. Muchos de los que estuvieron ya no están y otros se han añadido. Quien organiza esto? Dice la palabra de Dios que es el ES el que añade nuevos miembros  a su iglesia.
Hoy estamos para recordar con gratitud el camino hecho.
Salimos de Batán, nos reunimos en una casa de un hermano y luego al hotel Colón por unos cuantos domingos. Luego nos trasladamos a la calle Nates en el sector del Quito Tennis y a renglón seguido nos mudamos a la Paul Rivet, en donde permanecimos varios años hasta llegar a este lugar.
No siempre se llamó SILOE.
Al inicio fue el CEDIC, abreviatura que significa Centro Cristiano de Discipulado Cristiano. Esta inspiración la tenía nuestro amado y recordado pastor Alfredo Smith, quien nos acompañara por largos años en el inicio.
En el año 2002, La Confraternidad Evangélica del Ecuador, respondiendo al pedido de la FAC, ordenó como pastores de hecho a los hnos. Manuel Contag, Daniel Santana y Roberto Proaño.
Por períodos sucesivos los tres pastores lideraron al CEDIC. El Pastor Proaño, luego de que el Pastor Smith decidiera retirarse y volver con su ministerio al Perú, inició el proceso de transformación del CEDIC hacia SILOE, estableciendo el nombre y el nuevo modelo que corresponde mas a una iglesia.
Hoy al recordar la vida de Esteban el primer mártir de la iglesia, damos gracias a Dios por la vida de varios que están en su presencia y fueron parte de esta que está de aniversario.
A ustedes que el Señor les haga sentirse parte de su iglesia y que el ES hable a sus corazones.
Bendiciones
Pastor. Roberto Proaño

La iglesia administra



Lectura bíblica: Hechos capítulo 6:1-15(3)

1En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 2Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 4Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 5Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 6a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.
7Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.
Arresto de Esteban
8Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. 9Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. 10Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba. 11Entonces sobornaron a unos para que dijesen que le habían oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios. 12Y soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio. 13Y pusieron testigos falsos que decían: Este hombre no cesa de hablar palabras blasfemas contra este lugar santo y contra la ley; 14pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y cambiará las costumbres que nos dio Moisés. 15Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.


Arribamos al momento en que el crecimiento de la congregación en el primer siglo era evidente.
Yo imagino el gran dolor de cabeza de recibir y organizar todo lo que los hermanos vendían y traían para ser repartido. Eran doce apóstoles que por otro lado tenían la demanda de curar y predicar en la iglesia, discipular y acompañar en el crecimiento espiritual a miles que se habían convertido.
Cada reunión se preparaba y se ministraba de acuerdo a la necesidad.
Pero como habían necesidades materiales, ellos muy sabiamente dijeron hay que nombrar ayudantes con los siguientes requisitos: varones, de buen testimonio, llenos del ES y con sabiduría.
Vale la pena detenerse en estos requisitos porque en la iglesia estas demandas siguen siendo las mismas.
Mientras tanto los apóstoles abrazaban con mayor dedicación la predicación de la palabra y la oración.
Igualmente me detengo en estas áreas porque es sustancial la misión y la visión de la iglesia. No podemos dejar de hacer esto.
Me parece interesante que ambos grupos tenían una excelencia en la calificación de santidad y dedicación al Señor.
No es que solo los pastores debemos tener buen testimonio, todos debemos tener buen testimonio.
Aquí aparece la figura de Esteban, denominémosle el presidente del cuerpo de diáconos.
Miremos con detalle sus cualidades. Lleno de gracia y de poder, hacía prodigios y señales.
La respuesta que todo diácono debe saber que ocurre es que es incomprendido y hasta acusado de hacer mal su trabajo.
Se van a urdir los planes mas malos para acusarlo y sacarlo del servicio.
Me llama la atención que hasta en esos momentos difíciles  su rostro era angelical.
Que patrón mas interesante, y distante de una cara endemoniada, llena de ira o iracundia.
Dios nos permita aprender de este ejemplo.

Pastor Roberto Proaño
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