domingo, 23 de diciembre de 2012

El Emanuel


Lect. Bíblica:  Mateo 1: 18-25 (Isaías 7:14)


 1:18 El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.
1:19 José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.
1:20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
1:21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
1:22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:
1:23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel,
que traducido es: Dios con nosotros.
1:24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.
1:25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.


Grato tiempo el de Navidad, el del nacimiento de Jesús que traducido quiere decir El Salvador.

Hoy consideraremos este nuevo nombre EMANUEL cuyo significado es DIOS CON NOSOTROS.

La historia sagrada y secular cuenta el hecho ambientado en la época del rey Herodes.

Nosotros mas allá de la historia miraremos el anuncio profético hecho por el profeta Isaías en su libro el capítulo 7 verso 14 y que se cumple 700 años después  en las condiciones señaladas. Revisemos los detalles que resultan ilustrativos y confirmatorios de la fe.

Impresionante el anuncio de la selección de una virgen, una doncella, una pequeña ciudad y una revelación en sueños  para José que no deja de asombrar, además de la sucesión de acontecimientos que tienen lugar con el propósito de preservar la vida del niño Jesús.

Hay que comprender que Jesús es el Hijo de Dios, encarnado que nace como un indefenso niño al igual que todos nosotros, no es el superbebé que puede matar de un golpe a quien se le acerque, ni es el niño malcriado desobediente que hace rabietas y maldades a otros niños. Es el niño que nace en un establo, crece en casa de un obrero, camina y juega con otros niños y a temprana edad lucía conocimientos no acostumbrados, como para contender con los doctores de la ley. Seguramente Jesús sabía la Torah al revés y al derecho a los doce años. Esto se exigía a cualquier otro niño judío con mayor razón Jesús debía dominar este tema.

Ser Emanuel era la cualidad que otros no la tenían. Sus padres deben haberse maravillado varias veces en el día a día con este hijo.

DIOS CON NOSOTROS, revela que EL sabe de nuestras dolencias y padecimientos, de nuestros logros y triunfos, de nuestras frustraciones y nuestros desencantos

Hoy recordamos al niño de Belén que luego sería el Cristo de la cruz y finalmente el León de Judá que ha vencido y el libro abrirá.

Si tienes a Jesús entonces tienes FELIZ NAVIDAD.

Pastor Roberto Proaño

domingo, 9 de diciembre de 2012

Jehová JIREH


Lectura bíblica: Mateo 14: 1-21(21) 
14:1 En aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,
14:2 y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.
14:3 Porque Herodes había prendido a Juan, y le había encadenado y metido en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano;
14:4 porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.
14:5 Y Herodes quería matarle, pero temía al pueblo; porque tenían a Juan por profeta.
14:6 Pero cuando se celebraba el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó a Herodes,
14:7 por lo cual éste le prometió con juramento darle todo lo que pidiese.
14:8 Ella, instruida primero por su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
14:9 Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen,
14:10 y ordenó decapitar a Juan en la cárcel.
14:11 Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la muchacha; y ella la presentó a su madre.
14:12 Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo y lo enterraron; y fueron y dieron las nuevas a Jesús.
14:13 Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades.
14:14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.
14:15 Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para que vayan por las aldeas y compren de comer.
14:16 Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.
14:17 Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.
14:18 El les dijo: Traédmelos acá.
14:19 Entonces mandóa la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud.
14:20 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.
14:21 Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Durante estos domingos revisaremos los calificativos de Jehová que se impostan facilmente en su hijo Jesucristo.
El PROVEEDOR, signfica JIREH.
En esta ocasión revisaremos el evento milagroso de lo que conocemos como la alimentación de los cinco mil, que en realidad fueron como quince mil si se cuentan los niños y las mujeres.
Jesús y los discípulos se hallaban saliendo de una crisis, que no era sino el duelo de la pérdida trágica por lo demás, de un ser my querido como lo  fue el decapitamiento de su primo el llamado Juan el Bautista.
Se encontraban escapando del mundanal ruido y de pronto luego de un viaje corto de 8 km, cruzando en una barca se detiene en una loma a descansar y de pronto se percata que otors venían porque estaban enfermos o necesitados de sanidad.
El lugar era desértico, no había comida alrededor, Jesús sabía lo que iba a suceder y escuccha que los discípulos conversan y se quejan de que esta multitud desaprensiva no había traído comida y que deberían pernoctar en ese sitio.  Jesús deja que se desarrollen los pensamientos. Ante la desesperación de los anftriones, les ordena que dejen descansar a la gente y que les den de comer.
Uno de ellos calcula el costo y lo menciona. Otro descubre que un niño portaba en una cesta cinco panes y dos peces. Como para rendirse ante el desafío, le dicen a Jesús, esto es lo que tenemos.
Aquí se opera el milagro.
Dios, su hijo JesÚS y el bendito ES, son el Jireh, pero no se manifiestan hasta que le entregamos lo poco, lo mucho o la nada que tengamos.
Lo demás de la historia ya la conocemos. Hasta sobró comida.
Que Dios te enseñe a recibir de sobra las bendiciones y a no dudar que EL ES EL PROVEEEDOR.
Dr. Roberto Proaño 
 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Jesús es dador de vida


Lectura bíblica: Juan 1:1-4
1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
1:2 Este era en el principio con Dios.
1:3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
1:4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 
Recurrentemente las personas olvidamos que la vida que tenemos es sólo un préstamo, un don divino, del cual se nos pedirá cuenta en un momento determinado. Reconocer quién es el que nos da el privilegio de vivir día a día, condiciona completamente nuestra forma de vivir.

Es por eso que el evangelista Juan enfatiza que Jesús es en sí mismo la esencia de la vida y él mismo, que es la vida, así también es la luz para la humanidad. En este mes de Diciembre, estaremos reflexionando sobre algunos nombres de Dios concretados en la persona de Jesús. El primero de ellos es “Jesús, el dador de vida”.

Que la Palabra de Dios nos ayude a recordar que si hemos aceptado al “dador de la vida” como nuestro Señor, significa que nuestra vida entera, incluida la de nuestra familia, no se sostiene en nuestros esfuerzos, sino que, su fortaleza se encuentra en las manos de Jesús.

Dios los bendiga.

Ptr. José L. Verdi

domingo, 18 de noviembre de 2012

La venida del Reino


Lectura bíblica: Lucas 17: 20-37 ( 20  El Reino de Dios no vendrá con advertencia…)

17:20 Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia,
17:21 ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.
17:22 Y dijo a sus discípulos: Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del Hombre, y no lo veréis.
17:23 Y os dirán: Helo aquí, o helo allí. No vayáis, ni los sigáis.
17:24 Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.
17:25 Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por esta generación.
17:26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.
17:27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.
17:28 Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;
17:29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.
17:30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.
17:31 En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás.
17:32 Acordaos de la mujer de Lot.
17:33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.
17:34 Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.
17:35 Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada.
17:36 Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.
17:37 Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? El les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.


Al arribar al término de nuestros temas de revisión escatológica hemos guardado dos temas sobre el mismo tópico, el cual es,  el Reino de Dios.

Este pasaje de las sagradas escrituras se inserta en medio los eventos milagrosos que JESÚS realiza junto a sus discípulos y los fariseos que lo acosaban a preguntas.

La inquietante pregunta es ¿cuándo habría de venir el reino de Dios? Por parte de los fariseos. Brillante oportunidad de Jesús para dejar este discurso aclaratorio.

“El reino de Dios no vendrá con advertencia” es la sentencia. De modo que cualquier momento esto puede ocurrir y para ello hay que estar listos si queremos ser parte del mismo.

Sin duda alguna esta respuesta no satisfizo a los fariseos. Ellos pretendían tener fecha, hora y lugar para hacer planes muy humanos. Si esto hubiese tenido todas estas indicaciones podemos imaginarnos los planes de salvación que se promocionarían y sus costos. Basta recordar la disputa entre los discípulos para sentarse uno junto al Señor y los palanqueos de sus madres para lograr una posición distinguida. Mateo 20: 20-28

Es de entender que habiendo saboreado la bendición de estar junto al Señor, cada uno quería prolongar esta permanencia.

Sin embargo habrá que entender la naturaleza de este reino para lo cual me permito señalar algunas características del mismo.

Que Dios nos bendiga a cada uno y nos prepare para ser parte de su reino.
Pastor Roberto Proaño

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La Nueva Jerusalén

Lectura bíblica: Apocalipsis 21: 1-27 (6)
21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.
21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
21:4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
21:6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
21:7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
21:9 Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero.
21:10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,
21:11 teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal.
21:12 Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel;
21:13 al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas.
21:14 Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.
21:15 El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muro.
21:16 La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios; la longitud, la altura y la anchura de ella son iguales.
21:17 Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es de ángel.
21:18 El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio;
21:19 y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda;
21:20 el quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista.
21:21 Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio.
21:22 Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.
21:23 La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.
21:24 Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
21:25 Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche.
21:26 Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella.
21:27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
 
La impresionante descripción que hace Juan en sus revelaciones, incluye esta de un nuevo orden en la vida. Vale analizar detenidamente los tópicos sobre el nuevo cielo, la nueva tierra, la nueva Jerusalén y desde luego la nueva relación con Dios.
De contraste hemos de mirara lo que tenemos a la mano para apreciar las diferencias.
Cómo entender un nuevo mundo en donde ya no habrá llanto, dolor o tristeza?
Cómo entender que se elimina la miseria humana?
Cuando habla de la esposa del Cordero, se refiere a la iglesia de Cristo, cómo se la presentará?
Y cuando habla de la estructura de la nueva Jerusalén, cómo estará construida, de qué materiales?
Nos invita a pensar que allí no se necesitará de templo, ni de los astros comenzando con le sol y la luna. La luz viene de la gloria de Dios que es suficiente para iluminar.
La pureza y santidad estarán en ese lugar. No habrá nada impuro. Comparemos con lo de hoy y de verdad deja mucho que desear nuestro mundo.
Este será el verdadero paraíso y sus puertas nunca se cerrarán.
Queridos, me parece que sobra la invitación para ser parte de este reino celestial. Te invito a apropiarte de este sueño Juanino, sin duda alguna brinda un corolario feliz para quienes decidan tener a Jesús como su Señor y Salvador.

domingo, 28 de octubre de 2012

El arrebatamiento


Lectura bíblica: 1 Corintios 15:51-58 (51)

El tema del arrebatamiento, sin duda, está bastante ligado al tema de la muerte. Estamos a pocos días de presenciar la “celebración” del día de los difuntos en los países católico-romanos. Ésta es una práctica que no está acorde con lo que la Biblia dice respecto a la muerte. Por ende, he visto conveniente revisar cierta información histórica y pasajes bíblicos sobre cómo concebían la muerte los hombres de la Biblia. ¿Qué era la muerte en el Antiguo Testamento? Y ¿cómo la veían las culturas aledañas a Israel? Comprender estos temas antropológicos teológicamente, nos ayudará a entender el impacto que tuvo la revelación de Dios cambiando el valor y el concepto de la muerte en Cristo, a través del arrebatamiento o rapto de la Iglesia.
Los santos del Antiguo Testamento no conocían este misterio. Si bien es cierto, el rapto o arrebatamiento no aparece textualmente en la Biblia, hay claras alusiones al momento en que nos encontraremos con Cristo en las nubes, en un abrir y cerrar de ojos. La muerte no tendrá poder ni en vivos ni en muertos porque todos seremos transformados para encontrarnos con Jesús, en el cumplimiento cabal de su promesa.
Que la Palabra de Dios nos enseñe la verdad sobre estas festividades y nos alumbre el camino que hemos de caminar a fin de estar preparados para el sonar de la trompeta.
Que el Señor nos bendiga.
Ptr. José L. Verdi


La segunda venida de Cristo (La Parusía)


Lectura bíblica: Lucas 21: 25-37 (27)

Este conmocionante espectáculo ha tenido por generaciones en una santa expectativa a toda la iglesia de Jesucristo.
Desde luego que si revisamos los datos a los que se imputa las señales antes de la venida de Jesús, no cabe la menor duda que ha habido ciclos de esta humanidad en donde lo único que faltó es que Jesús descendiera del cielo por segunda vez. Ha este hecho se lo conoce en el griego con el nombre de PARUSIA.
Permítame describir algunas de estas señales que, durante el curso de los manantiales ya los hemos desmenuzado.
Las señales del sol, la luna y las estrellas han aumentado en nuestro tiempo. El bramido del mar y de las olas, dígase tsunamis en nuestro tiempo.
La conmoción en las potencias de los cielos, se refiere a los fenómenos atmosféricos, estratosféricos y cósmicos que ya los tenemos como noticias con más frecuencia.
Dice el evangelista que entonces se producirá la segunda venida de Jesucristo, en una nube con poder y gran gloria.
Vale la pena detenerse en este verso 27 para entender mejor este evento, miremos para ello a Daniel el profeta en el capítulo 7:13-14;        así mismo a Juan en el Apocalipsis 1:7 y a  Mateo en el 24: 34-35.
La observación puntual para nosotros está descrita en los versos 34-36 de donde se desprende que debemos revisar nuestras vidas, estar a cuentas con el Señor, revisando además nuestro tiempo de oración y velando en todo tiempo.
Que Jesús viene es cierto, que la humanidad esté lista para recibirlo es lo incierto, la iglesia suya debe estar vigilando y orando.
Dios nos bendiga.
Skype

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